MERCADO LABORAL
Cae el empleo registrado tradicional y crece el trabajo independiente
Las estadísticas oficiales de marzo marcan una contracción interanual en los puestos asalariados tanto del sector privado como del público. En contraste, el cuentapropismo y el régimen de monotributo absorben la demanda y registran un crecimiento sostenido.
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El mercado laboral argentino atraviesa una fase de reacomodamiento en línea con la transición macroeconómica. Según las estadísticas oficiales de la Secretaría de Trabajo correspondientes a marzo, el total de trabajadores con empleo registrado en el país se ubicó en 12,83 millones de personas.
Esta cifra representa una contracción interanual del 0,3%, lo que se traduce en 40.900 puestos formales menos en comparación con el mismo mes del año anterior. Sin embargo, el análisis detallado de los números demuestra que la dinámica no es uniforme: mientras los formatos de dependencia tradicional se achican, las modalidades de autogestión y emprendedurismo crecen.
El cuentapropismo como refugio productivo
Los datos gubernamentales exponen un claro contraste entre el empleo asalariado y el independiente. Por un lado, el trabajo en relación de dependencia experimentó una reducción interanual del 1,2% (116.500 trabajadores menos). Esta caída se explica por una merma del 1,5% en el sector privado y un achicamiento del 0,5% en el sector público (18.200 empleados estatales menos).
En la vereda opuesta, el trabajo independiente experimentó una expansión interanual del 2,7%, sumando 75.600 personas al sistema. Dentro de este grupo de individuos que generan sus propios ingresos por fuera de la estructura corporativa o estatal, la cantidad de aportantes al monotributo regular aumentó un 3,3% (70.000 nuevos inscriptos).
Agro y energía traccionan; la industria se contrae
El desempeño por sectores de la economía muestra cómo el capital se reasigna hacia áreas de mayor competitividad. Durante la medición, los rubros vinculados a la exportación y los recursos naturales lideraron la creación de empleo: Pesca (+5,8% interanual), Agricultura, ganadería y silvicultura (+0,7%) y Suministro de electricidad, gas y agua (+0,6%).
En contrapartida, los sectores más dependientes del consumo interno o de estructuras de costos menos competitivas no lograron sostener sus nóminas, destacándose las caídas en Explotación de minas (-5,7%), Industrias manufactureras (-4%), Intermediación financiera (-3,7%) y Comercio (-1,9%).
El mapa provincial: producción vs. dependencia
El reporte laboral también deja una radiografía elocuente sobre el modelo económico de las provincias. Aquellas jurisdicciones con fuerte perfil productivo, minero o energético lideraron el aumento de empleo interanual: Neuquén (+3,3%), Río Negro (+3,2%), La Rioja (+3%) y San Juan (+2,2%).
Por el contrario, las mayores caídas se concentraron en territorios caracterizados históricamente por su alta dependencia del empleo público o por sostenerse bajo regímenes industriales subsidiados, como Tierra del Fuego (-9,0%), Formosa (-5,3%), Chaco (-5,2%) y Catamarca (-4,5%).