CAMPAÑA AGRÍCOLA
Trigo: proyectan la cuarta mayor siembra nacional de los últimos 17 años
La baja en el precio de los fertilizantes y un clima favorable impulsaron al sector productivo a reevaluar su estrategia. La Bolsa de Comercio de Rosario estima una superficie de 6,82 millones de hectáreas y una cosecha que rondaría las 20 millones de toneladas.
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El horizonte productivo para la campaña fina experimentó un giro favorable en las últimas semanas. Factores climáticos y económicos comenzaron a alinearse, permitiendo que las proyecciones iniciales a la baja se revirtieran parcialmente.
Según el último reporte elaborado por la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la estimación del área triguera nacional sumó 150.000 hectáreas en el último mes, pasando de 6,66 a 6,82 millones de hectáreas.
Si bien este número representa una caída interanual del 4,8% respecto al récord del ciclo pasado, se consolida como la cuarta mayor superficie sembrada con este cereal en los últimos 17 años. De mantenerse condiciones climáticas normales y un rinde promedio de 30,5 quintales por hectárea, el país se encamina a una producción de 20 millones de toneladas.
El peso de los costos y el mercado internacional
El arranque de la campaña presentaba un escenario de alta incertidumbre para el sector privado, traccionado fundamentalmente por los altos costos de los insumos. En el momento de planificar la siembra, la urea (fertilizante clave) cotizaba en torno a los 1.000 dólares por tonelada debido a las tensiones geopolíticas globales.
Sin embargo, en las últimas semanas, este insumo estratégico ajustó su valor, estabilizándose entre los 800 y 850 dólares por tonelada. Esta reducción en la estructura de costos permitió a muchos productores recalcular sus márgenes de rentabilidad y volver a apostar por el cereal.
A este alivio financiero se suma un mercado internacional firme. Las complicaciones climáticas que atraviesan potencias productoras como Estados Unidos, Francia y Australia han generado expectativas de mejores precios globales para el trigo argentino.
El factor climático y el mapa provincial
El clima también ha jugado a favor de la planificación agrícola. Tras un fin de verano lluvioso que garantizó óptimas reservas de humedad en los suelos, el mes de mayo se presentó seco, facilitando las labores de siembra. Posteriormente, en junio, se registraron precipitaciones estratégicas en zonas núcleo que terminaron de apuntalar los estadios iniciales del cultivo.
No obstante, el repunte de la intención de siembra no es homogéneo en todo el territorio nacional. El desglose provincial muestra realidades dispares:
Entre Ríos: Según datos locales, la provincia experimentará una retracción. Se sembrarían 130.000 hectáreas menos que en el ciclo anterior, lo que representa una caída interanual del 18%.
Santa Fe: Es el distrito que lidera la baja en superficie cultivada, restando 210.000 hectáreas (-14%), en parte por un traspaso hacia la futura siembra de maíz.
Buenos Aires y Córdoba: Estiman reducciones del 7% y 8% respectivamente en sus áreas trigueras, aunque mantienen óptimas reservas de humedad en sus perfiles.
El Norte: La gran sorpresa de la campaña proviene de provincias como Chaco y Santiago del Estero, que en conjunto sumarán 320.000 hectáreas adicionales de trigo, impulsadas en parte por los altos costos y problemas sanitarios (chicharrita) que enfrenta el maíz en esa región.